Tras el cierre de Clínicas por la pandemia del COVID-19 muchas ya han vuelto a abrir sus puertas. Sabemos que ahora hay muchas cosas sobre la mesa que atender: protocolos nuevos, pacientes de todo tipo, agendar tratamientos que quedaron a medias, contabilidad… 

Por ello, desde AESINERGY queremos proponerte 3 acciones concretas de gestión de clínica dental que aliviarán el peso que llevas ahora mismo en tus espaldas. 

No cargues tú con todo: delega

Muchos dentistas responsables de clínicas dentales se sienten solos en la dirección del centro y tienen la sensación de que lo tienen que hacer todo por sí solos. Y esto les sucede porque no sacan provecho de su equipo. 

De un grupo de profesionales que tiene el tiempo, la inteligencia y las capacidades necesarias para implicarse en la mejora del servicio dental. Tu staff puede tener un papel determinante en la mejora de los tratamientos, la captación de nuevos pacientes y la reducción de los gastos. Lo único que necesitan es contar con un líder que les escuche y les ayude.

Así pues, la solución no debería pasar por una excesiva carga de responsabilidades de una sola persona. Basta con derivar responsabilidades entre todos los miembros del equipo. Para que cada uno de ellos aporte el máximo de su potencial.

Ahí van algunas de las claves para que dejes de ser un buen solista. Para que transformes tu clínica en una orquesta bien dirigida por ti mismo:

Cómo aprovechar el potencial de tu equipo

  1. Explícale a los trabajadores qué se espera de ellos y exígiles al máximo: solo darán sus máximas capacidades si sus expectativas sobre ellos son altas.
  2. Comunícales la visión de negocio: para que los trabajadores estén comprometidos con el negocio, el responsable de la clínica debe estarlo. Predicar con el ejemplo es el mejor método para liderar.
  3. Dales responsabilidades: las responsabilidades asustan pero también motivan. Sentirse importante en un equipo es la única manera de trabajar al máximo para el bien del grupo.
  4. Compensa la consecución de resultados: los bonos y extras por logros son una buena manera de motivar a cualquier equipo. Debes hablarlo con tu equipo y cumplir su palabra si se consiguen los resultados.

Ser el dentista responsable de una Clínica es como ser el primer corredor de una carrera de relevos. Debes vaciarte al máximo en todo lo que a ti te concierne, pero una vez has terminado tu parte del trabajo, debes entregar el testigo al siguiente corredor. Es imposible ganar una carrera de relevos con un solo corredor, por eso debes entrenar a tus compañeros y confiar en ellos para que juntos podáis ganar la carrera.

Convierte los problemas en oportunidades

¿Cómo fue la última reunión con el equipo de tu clínica dental? ¿Los otros miembros del equipo compartieron ideas para aumentar la calidad del servicio, reducir costes y mejorar los tratamientos? ¿O simplemente estuvieron callados durante todo el rato y solo hablaron para decir ‘todo va bien’? 

Si has estado en algún equipo dónde los demás comparten la ilusión de identificar nuevas oportunidades para mejorar, es muy desmotivante formar parte de un grupo que no trabaja como un verdadero equipo.

No te equivoques. Si eres responsable de una clínica y tu equipo solo dice ‘todo va bien’ es que la clínica no va del todo bien. Cada día hay nuevas oportunidades para mejorar

¿Algún paciente se quejó esta semana? Es una buena oportunidad para mejorar.

El principal reto de liderazgo es animar a tu equipo a encontrar problemas para mejorar el funcionamiento del centro. Que los demás dentistas compartan los problemas que se encuentran no significa que tengas un equipo quejica o negativo. Cada problema compartido es una nueva oportunidad para mejorar cualquier aspecto de la clínica dental.

Alinea a todos los miembros del equipo en los mismos objetivos y fórmalos 

Es importante que comuniques la visión de la Clínica y objetivo a tus empleados para que todos reméis en la dirección. ¿Hay que potenciar tratamientos de implantología? ¿O quizás ortodoncia? Todo el mundo debe saber dónde va a estar el foco de la Clínica durante los próximos meses. 

Esto es de vital importancia por lo siguiente: ¿te has parado a pensar alguna vez con quién interactúan tus pacientes durante más tiempo? Puedes estar seguro de que no es con el dentista. Una vez que el paciente está siendo atendido por el dentista la interacción es mínima. El objetivo de la misma es resolver el problema puntual o bien ofrecer el tratamiento necesario.

Sin embargo, desde que el paciente entra por la puerta se producen multitud de interacciones que podrían parecer rutinarias y puramente administrativas pero que podrían convertirse en posibilidades de cerrar un nuevo tratamiento.

  • ¿Conocen todos tus empleados los tratamientos que ofrece la clínica? Pues deberían. Pero no solo conocerlos sino entenderlos. Saber para qué sirven, qué problemas pueden resolver, el coste que pueden acarrear, etc.
  • ¿Saben tus empleados cómo realizar un presupuesto? Pues deberían. No centralices todo el trabajo en el dentista. La clave está en saber diversificar. Si tú, como dentista, te centras en tu trabajo real, que no es otro que el odontológico, conseguirás mejores resultados. Deja que el personal de Recepción o los auxiliares realicen los presupuestos pormenorizados.

De esa manera estarás optimizando los tiempos y los esfuerzos. Para ello es necesario que tu personal esté debidamente formado. Y que conozca cada detalle de la clínica para que puedas conseguir resultados óptimos en cada momento.

En estos tiempos, es vital que todo el equipo estéis alineados en la misma dirección. En AESINERGY nacimos justo con la anterior crisis, por lo que sabemos bien qué es lo que viene ahora y a qué retos hay que hacer frente día a día con la gestión de clínica dental

Por eso, dejamos a continuación materiales que te serán muy útiles para estos tiempos.  

 

Si además de esto, necesitas ayuda con la gestión financiera de tu clínica o el marketing, contáctanos desde aquí.

Estaremos encantados de conocerte.